2017-01-26

Trump: El Poder Político al Servicio de la Venganza Personal

+TribuAmericas Periodistas | +Silvia Meave 

MÉXICO.- Como si fuese personaje de una mala telenovela mexicana, el empresario estadounidense Donald Trump, parece haber luchado para convertirse en presidente de los Estados Unidos de América y así cobrarse una afrenta personal.

El odio patológico que Trump manifiesta contra México y los mexicanos desde antes del inicio de su campaña electoral tiene origen en un incidente relacionado con la organización del certamen de belleza Miss Universo 2007, entonces de su propiedad y de la televisora NBC.

Un empresario inmobiliario yucateco, Rodolfo Rosas Moya, que en 2003 se había visto envuelto en un escándalo por presuntamente haber comprado de manera irregular al gobierno de Quintana Roo, grandes extensiones de terrenos en Playa del Carmen, volvió a quedar en el ojo del huracán cuando aceptó en 2006 ser aval del gobierno local y de Grupo Promotor MU de México SA de CV, para la organización del concurso Miss Universo en el país.

Rosas Moya dijo al Diario de Yucatán en 2015 y a La Jornada en 2016 que diez años antes, Donald Trump pidió US$8 millones por los derechos para llevar a cabo el concurso de Miss Universo en Cancún, así como una garantía inmobiliaria.

El empresario asegura que se pagó puntualmente a Trump lo solicitado y que él nunca firmó como aval de patrocinios públicos, como se lo solicitó el magnate estadounidense, porque no era necesario y además había notado "una mala intención por parte de la empresa de Donald Trump" sobre los cinco predios que respaldarían el pago de alrededor de US$6.5 millones.

A pesar de que el certamen de belleza se llevó a cabo sin contratiempos en 2007,  Rosas Moya fue demandado en 2009 por la empresa Miss Universe L.p. L.l.l.p. en México y en Nueva York. El empresario yucateco dice que el juez del caso en Nueva York lo desechó en Febrero 2014 porque Rosas Montoya no había sido parte de los organizadores del concurso y no había firmado el aval.

Sin embargo, un reportaje de Univisión contradice la versión de Rosas Moya y señala que los organizadores de Miss Universo 2007 debían pagar US$12 millones por incumplimiento de contrato, según una orden de un tribunal de Nueva York con fecha Octubre 2014.

En México, los cinco predios presuntamente ofrecidos como aval de deuda y otros 20 más le fueron embargados como medida precautoria por las autoridades mexicanas.

Según Trump, él ganó en los juzgados mexicanos en 2012 y Rosas Moya debía haberle entregado los terrenos embargados y un dinero que supuestamente no se le pagó.

El empresario mexicano ha utilizado los recursos de la justicia mexicana para no entregar los terrenos ni el supuesto adeudo por el concurso de belleza y más aún, al no haber contratos de por medio, según dijo Rosas Moya a La Jornada, ocho predios embargados fueron vendidos, porque le pertenecían a él, no a Trump, y no estaban en disputa.

En Marzo 2015 el hoy presidente de los Estados Unidos se quejaba de la corrupción del sistema judicial mexicano y que haría todo para construir un muro "impenetrable" para detener a los mexicanos que -- según él -- llegan a los Estados Unidos para quitarle el dinero a los ciudadanos americanos.

Meses después, en Septiembre 2015, Trump vendió Miss Universe L.p. L.l.l.p a la compañía William Morris Endeavor-IMG, apenas unos días después de haberse hecho de la totalidad de las acciones, al comprar a NBC su porcentaje.

El diario Financial Times dijo entonces que la televisora tuvo conflictos con Trump por sus comentarios públicos insidiosos contra de los inmigrantes en Estados Unidos, y que varias empresas en su propio país ya evitaban los negocios con él porque era su costumbre demandar a sus socios, clientes y proveedores para ganar dinero.

En 2016 una jueza mexicana ordenó a Rosas Montoya entregar a Miss Universe L.p. L.l.l.p. los terrenos garantía de la presunta deuda, pero el empresario yucateco está amparado y la compañía ya no pertenece a Trump.

Hasta la fecha, Rosas Moya sostiene que Donald Trump armó un conflicto inexistente para apoderarse de los terrenos de alta plusvalía en Playa del Carmen, y así edificar una Torre Trump en la Riviera Maya.

En el mismo año del concurso de belleza realizado en México, Trump intentó crear un complejo turístico en Cozumel denominado "Punta Arrecifes Resort" que fue cancelado cuatro años después ante la presión de ambientalistas internacionales, porque implicaba la privatización de grandes extensiones de la isla y un daño ecológico de dimensiones incalculables.

Dos años más tarde, cerca de 250 inversionistas estadounidenses perdieron alrededor de US$32.5 millones en depósitos para la construcción de un proyecto inmobiliario denominado "Trump Ocean Resort" que se construiría en Baja California, México, y finalmente no se llevó a cabo, dejando a los compradores sin su patrimonio porque, en realidad, el magnate no tenía la propiedad del terreno para construir y había vendido una licencia de su nombre a los desarrolladores inmobiliarios defraudadores.  <<>>



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